MIENTRAS TANTO

Le quiero dedicar este post a todos los encabrona’os. A los que nos consume la impotencia. A los que no se nos da bien el descojon que tienen los sistemas de educación con las clases en línea. A los que estamos luchando con el desorden de horarios. A los que probablemente no tengamos graduación o no hemos podido comenzar estudios. A los que tenemos dolor de espalda por estar todo el día frente al ordenador, el televisor, o el móvil.

A todos los que forzosamente dejaron de trabajar y ahora están en su casa aburridos, narcotizándose de Netflix y redes sociales. Este post te lo dedico a ti que estás sin ánimos, con ansiedad, gastando la mitad del día en una pantalla mientras te vacías la nevera. 

Ya se que es un rollo toda esta situación, ni los mas “poderosos” estaban preparados para esto, la dificultad del proceso que estamos pasando no es cuestionable.

Lo que si podemos hacer es cuestionarnos a nosotros mismos, nuestra vida, nuestras decisiones y nuestro aprendizaje a través de ellas. Sin juzgarlo como bueno o malo, ver que causalidades nos ha hecho llegar hasta donde estamos hoy. ¿Somos felices? ¿Qué nos estamos contando? ¿Desde que mindset estamos relacionándonos con la realidad? 

Felicidad: Sensación interna de estar bien con nosotros independientemente de las circunstancias externas.

Para ser felices debemos conocer nuestro ego ya que de el provienen los miedos. Esos miedos que hemos adquirido de la sociedad, de la familia y del sistema, pero que no son lo que somos. Los mismos que solo alimentan el mal estar, la queja, el sufrimiento, y la culpa. Vamos, somos mucho mas que nuestro ego. 

Identificar nuestro ego nos ayuda a gestionarnos.

Comencemos a cambiar la dirección del foco de atención. En vez de mirar tanto al mundo y a los demás, miremos hacia adentro, para ser nosotros el cambio que queremos ver en el mundo. ¡Lo mejor de todo esto es que tendremos tiempo para ello! Porque les adelanto algo, por si no se han fijado, esto va para largo. Después de la crisis el mundo cambiara y hemos de estar preparados para afrontarlo de la mejor manera posible. Queramos o no, tendremos que cambiar nuestra manera de relacionarnos.

Así que, es momento de encontrarnos, conocernos y gestionar nuestra actitud frente a lo que no esta en nuestro control, vencer nuestra sombra.  En fin, les propongo aprovechar este tiempo para prepararnos emocionalmente, desenseñarnos de todas esas limitaciones que hemos adoptado. Comenzar a crear nuevas creencias, descubrir para que estamos hechos y que podemos aportar a la sociedad. 

¿Y tú, cuánto te conoces?