¿Cómo lo haces? ¿No llevas ropa extra? ¿Vas a repetir outfits? ¿Los zapatos que llevas te combinan con todo? ¿Te cabe el secador de pelo? ¿Y si surge algún plan y no llevas el outfit perfecto para la foto? Y si…
Estas son algunas de las cuestiones que jamás pasan por mi mente cuando digo que prefiero viajar con una mochila, pero que mucha gente me pregunta.

“La idea del minimalismo no es quedarte sin taza, si no dejar espacio para la taza que tanto te inspira”
En mi viaje por la vida quiero cargar una mochila liviana, llena de confianza, seguridad y energía.
La confianza para poder fluir y soltar. Sabiendo que en la vida lo que necesitemos lo tendremos, aunque no sea lo que queramos, siempre será lo necesario para evolucionar, crecer y acercarnos a nuestro propósito. Siendo así, ¿Porqué no vivir confiado? La seguridad de que todo obra para bien, entendiendo que Dios no nos pone situaciones imposibles en el camino, tenemos lo justo y necesario para poder enfrentar lo que nos pase porque si no, no nos estuviese pasando.
“La verdadera seguridad no esta relacionada con nuestras situaciones externas”
Por último la energía necesaria para tener consciencia de nuestros pensamientos, alejándonos del miedo que en ocasiones generamos con ellos, siendo conscientes de que los mismos afectarán el resto de nuestra energía.
Este viaje por la vida, me ha ayudado a entender que solo nos necesitamos a nosotros mismos, que todo lo llevamos dentro. El despegarnos de cosas materiales, de personas que no suman y aprender a vivir con lo necesario es liberador. Y es que, pasamos la vida rodeados de tanta gente, de tantas cosas, menos de nosotros. De momento, llega el día en que no tenemos nada y nos damos cuenta de que es perfecto, porque nos tenemos a nosotros y es suficiente.
Adiós al miedo a perderlo todo, mientras no te pierdas a ti.
Y tú, ¿qué quieres llevar a en tu mochila?