CUARENTENA

Hace menos de un mes la vida cotidiana de todos sucedía con normalidad, aunque escuchábamos que los casos de COVID-19 aumentaban, jamás pensamos que la situación se saldría de control tan rápido. Hoy, día numero 18 del confinamiento, hay alrededor de 60,000 contagiados y aproximadamente 4,000 muertos. No es nuevo el dicho de que toda acción tiene su causa y su efecto, y ahora vemos el efecto de subestimar el virus y no tomar acción. Dicen que nadie aprende por cabeza ajena… espero que este no sea el caso del resto de los países que aun están a tiempo para tomar medidas. Por favor, por ti, por tu familia, por el mundo, sigue las medidas de precaución y más que nada, quédate en tu casa.

Antes de empezar, quiero enviarle un fuerte abrazo a todos los profesionales de la salud, al sistema de sanidad, a los que están en la línea de fuego día a día para combatir esto. ¡GRACIAS!

¡MUCHO ÁNIMO VALIENTES!

Como esperábamos, extendieron la cuarentena y seguiremos en nuestra guarida por un tiempo. Es por esto que quiero compartirles algunas acciones que me ha ayudado a mantenerme en clama durante el confinamiento. 

En primer lugar, la fe, todo lo que está pasando tiene un propósito, no hay que entenderlo solo confiar. Por otra parte, el entender que solo yo puedo salvarme de esto, cada uno de nosotros somos responsables de lo que nos pasa, aquí no hay padres, hijos, estado, gobierno, bancos o jefes que nos salven, somos cada uno de nosotros contra el virus. 

“La realidad nunca nos afecta, nosotros nos afectamos al interactuar con la realidad”

Ahora bien, en medio de tener fe, serenidad e intentar salvarte a toda costa, puede llegar nuestra conocida amiga, la ansiedad. Para ella a continuación encontraran algunas acciones que me han ayudado mucho.

  • Meditar para manejar la ansiedad, no hay que ser un experto, solo ponte en una posición cómoda, cierra tus ojos y concéntrate en tu respiración. 
  • Observa el miedo, llora si tienes que llorar pero sobre todo, se consciente de que mas del 80% de las cosas que te preocupan no están en el presente, por ende estáis desperdiciando el presente. 
  • Tener una lista de cosas productivas que te gustaría hacer, así cada vez que sientas que no tenéis nada que hacer podéis recurrir a ella y escoger alguna tarea. 
  • Dedicar al menos 30 minutos a la lectura consciente de libros, artículos o revistas y reflexiona sobre lo que lees, imagínate cada detalle de lo que te están contando. 
  • Hacer mínimo 30 minutos de ejercicio físico, esto aumenta tu energía vital, ayuda al sistema inmune y reduce la ansiedad. ¡VAMOS, LO MAS DIFÍCIL ES EL PRIMER PASO! 
  • Pintar, da igual si es un libro de pintar, un mandala, lettering o dibujar algo. ¡Descubre el artista que hay en ti! 
  • Si el confinamiento te cogió pelao’ busca algún curso de educación financiera, para que puedas aprender de esta y estés preparado para una próxima emergencia. ¡LA INFORMACIÓN ESTÁ AL ALCANCE DE UN CLICK! 
  • Aprender otro idioma, hay muchos videos en YouTube y páginas web donde se puede aprender. 
  • Investiga si alguno de tus cantantes o conferenciantes favoritos estarán ofreciendo conciertos o charlas en vivo por alguna red social. 
  • Llama al algún amigo/a o familiar y aunque la tecnología nunca podrá sustituir un beso o un abrazo, el simple hecho de poder verlos y escucharlos, es una bendición.
  • Disfruta de tu compañía y conócete. Para esto te recomiendo el eneagrama, una herramienta que me ha sido muy útil para durante el camino del autoconocimiento y la toma de consciencia. Hay libros y videos de YouTube muy simples que te serán de mucha ayuda.

Se que deben estar bombardeados se medidas de higiene internas que podemos tomar para cuidarnos dentro y fuera de la casa, pero nunca esta de más recordarlas. Así que, por aquí les dejo lo que me ha ayudado. 

  1. ¡EVITAR SALIR DE LA CASA!
  2. Haz una compra y ríndela, no abuses del poder ir al supermercado para ir todos los días o todas las semanas, seamos conscientes del DISTANCIAMIENTO SOCIAL. 
  3. Aprender a lavarnos BIEN las manos. 
  4. Desinfectar todo lo que entra a la casa, no guardar cosas en la nevera (frigorífico) o armarios sin antes desinfectarlo. 
  5. Si sales, báñate y lava tu ropa tan pronto llegues 
  6. No recibir visitas, sonará mejor pasar el confinamiento entre amistades pero esto no es un “get together”. 
  7. Toma el doble de precaución en gasolineras y supermercados, asegúrate de desinfectar o usar guantes cuando uses carritos de compra y pompas de gasolina.

“El narcotizarnos de noticias negativas solo incrementa la ansiedad”

Finalmente un consejo que me ha ayudado mucho, NO dedicar mas de 30 minutos al día a ver noticias sobre el COVID-19. Es normal que queramos enterarnos de lo que sucede afuera, de cómo van los casos o de qué es lo próximo, pero por nuestro bien, basta con un resumen diario…

Les envío un fuerte abrazo lleno de amor. 

PANDEMIA COVID 19

Amanecí con la noticia de que la cifra de infectados por COVID-19  ha aumentado a mas de 17,000 personas en España y casi la mitad de los casos en Madrid, donde resido y donde siguen creciendo exponencialmente. Hospitales a punto del colapso, hoteles convertidos en hospitales, se esta eligiendo quien se salva y quien no por falta de respiradores y muchas más noticias alarmantes. Justo hoy, después de casi 10 días de cuarentena, por necesidad de alimento tuve de mi residencia. 

Después de vivir un huracán categoría 5 cerca de la costa de Puerto Rico, ver como mis abuelos lo perdían todo, saber que mas de 4,000 personas morían muy cerca de mi, tener que estar meses sin luz ni agua, entre muchas otras necesidades son muy pocas las cosas que me perturban. Desde entonces, solo me limito a dar gracias por lo bendecida que soy y aprovechar cada segundo porque estoy viva y no se hasta cuando. 

Aunque para muchos en España la cuarentena han sido días de angustia y paranoia, para mi, han sido de mucha paz, relajación, organización, yoga, meditación…muy feliz por que al fin pude empezar ese libro que llevo posponiendo desde enero. Diez días en los que he podido enfrentar mi ego y disfrutar de mi compañía. 

En fin, me toco salir y afrontarme a lo que se vive fuera de mis cuatro paredes. Tenía todas las medidas de higiene muy claras e iba con mucha seguridad. Pero mientras caminaba, iba viendo las calles vacías junto a un silencio que nunca había sentido en Madrid, topándome con algunos proveedores de mercados con sus guantes, mascarillas y mirada de angustia. 

Llegue al supermercado había una fila inmensa, reglas de distancia entre personas, todos cabizbajos con sus mascarillas, guantes y desinfectante…pude sentir el miedo en mi alrededor, no tenemos idea de como parar esto. Pensé en mis abuelos y en ¿qué hacía yo ahí? En vez de estar pendiente a que no se infectaran, como podía ser tan egoísta. Estamos viviendo una pandemia y yo lejos de mi familia, ¿en qué estoy pensando?…entre muchas otras cosas que volaban por mi cabeza.

“Actúas desde el ego cuando la realidad no se ajusta a tus necesidades”

Por un momento me cuestione todo el positivismo que predico, mi ego me bombardeo, me sentí agobiada y muy ansiosa. Casi caigo en el victimismo hasta que recordé lo mucho que me ha hecho evolucionar el miedo, la incertidumbre y el sufrimiento, me han enseñado tanto que luego solo pude sentir agradecimiento. Es increíble el hecho de tener consciencia de tu ego, identificarlo y vencerlo poco a poco. Cuando reconecté con la certeza de que todo lo que nos sucede viene a enseñarnos, solo pude agradecer ya que por algo me ha tocado vivirlo. 

Comparto esto con ustedes porque en estos tiempos es muy fácil caer en el  victimismo lo cual solo crea ansiedad, perpetúa la angustia y la negación. En estos momentos necesitamos todo lo contrario, mientras mas rápido entandamos que estamos en un proceso de aceptación, que se acerca una era de muchos cambios y que tenemos que enfrentarnos a ellos con nuestra mejor cara, mas llevadero será el proceso. Será un tiempo de aceptación, introspección y el cual nos empujará a reinventarnos porque es indudable el efecto que tendrá esta crisis en la economía.

Mientras escribo esto, me interrumpe el bullicio de mis vecinos  cantando “Hakuna Matata” y recordándome que “sin preocuparse, es como hay que vivir”…

Hace mucho que necesitamos parar, tener tiempo para mirarnos por dentro, enfrentar nuestros miedos y vencer nuestras creencias limitantes, la vida nos esta dando constantemente lo que necesitamos…. ¡Vamos gente, positivos y despiertos! 

VIVOS Y PERRIANDO

“El perreo es un estilo de baile, puede ser rápido y agresivo o lento. En cualquier caso, la actitud de los participantes es de bailar como si estuvieran tratando de seducir a la pareja en medio de la pista de baile con movimientos de cadera y muslos.”

“Menos violencia, mas perreo…”

Por alguna razón, este fin de semana el álbum de Bad Bunny me ha dado vida. Volver a escuchar esos ritmos me ha hecho perriarle a la escoba, al mapo y a la pared como si estuviese bailando con mi eterno “jevo” de high school. Cada beat me transportó a una de las épocas más divertidas de mi vida, la adolescencia, una etapa que me dio duro pero de la que no cambiaría ni un segundo. Con “Safaera” me transporté al centro comunal de Valle Hermoso, Buenaventura y Carretera Nueva, con un corillo de amigas del equipo de volley esperando que faltara una hora para que prendieran las luces ya que por alguna razón, a esa hora era que empezaba el perreo.   

DESTRUIDA DESPUES DE UN PERREO INTENSO

Me trasporté a un salón de clases de la Dorrington, practicando un baile de reggaetón que haríamos en uno de esos “parties”…¡Todavía no entiendo en qué estábamos pensando! De ahí, viaje a los “parties” de marquesina en casa de Ginamarie, ¡Qué tiempos! Con “Bichiyal”, llegué a los espumas de Jet Dance Club, ahogada en la espuma de la que siempre salíamos vivos y perriando. Les juro que con “La Santa” volví a sentir el sabor del Bob Marley y la sambuca negra de Enduro. Recordé mi primer “party” en el Casino de Mayagüez, cuando casi tenía que arrodillarme para que mami me dejara ir a ver a Cosculluela, porque para los adultos “en Mayagüez matan” jajajaja ¡Ay que risa, cómo me disfruté cada esquina de ese pueblo carajo!

“La musica nos traslada al centro de nuestras emociones recordándonos situaciones vividas que vuelven a nosotros por un instante”

Literalmente regresé a los 17 años, cuando le rogué a mi hermano mayor que me llevara a las calles de Mayagüez por primera vez (porque a esa edad en mi casa estaba rotundamente prohibido “janguiar” en Mayagüez). El plan era ir escapada de mami, pero como siempre fui muy juiciosa, si iba a hacer algo sin permiso, mi hermano tenía que cuidarme. Recordé el viento en mi cara como cuando me salí por el cristal del carro camino a la playa después de mi “Prom Night”… 

KARAOKE NIGHT

Con “Yo Perreo Sola”, regresé al jangueo de la Semana Prepa en el Colegio, a cuando existía “Madridz”, “Shots” y los “Freaky Mondays”, al primer perreo en “Aljibe”, la primera borrachera de prepa, a cada “Yellow Pass”, “Hallowtown”, a cada jangueo de Justas Interuniversitarias con mi camisa verde, me transporté a cuando “La Jíbarita” era sólo un pedacito de barra, a los martes de “Kareoke”, los miércoles de “Flip the Coin” y Mojitos. Finalmente, llegué al piso de la calle de Diego, haciendo angelitos de espuma el día de mi Caravana de Graduación, hasta ahora uno de los mejores días de mi vida. 

¡Qué nostalgia más buena nos da escuchar música que nos recuerde nuestros mejores días! YHLQMDLG, aparte de un fuerte ejercicio de piernas, ha sido un ejercicio de visón retrospectiva que para algunos de nosotros fue volver allí, dónde disfrutábamos del camino. Al igual que nos pasa con el olor del plato favorito de abuela, al escuchar ciertas canciones no pensamos en los exámenes departamentales, ni en las filas desde las 4:00am para hacer matricula, o en todos los obstáculos que vencimos en nuestro proceso. Lo que se nos queda grabado en el alma son esos cinco o seis años de aparente libertad. Gracias vida, por 25 años bien vividos.

Aunque muchos quieran tapar el sol con un dedo, el reggaetón es parte de nuestra cultura y de nuestra sociedad desde Vico C hasta Bad Bunny.

¡No lo nieguen a ustedes también les gustó el perreo! 

¡DESPIERTA, ESTÁS VIVO!

Vivir despierto, vivir conectado… ¿Cuántas veces en el día estamos, pero no estamos? Vivimos por inercia, nos levantamos, nos duchamos, desayunamos y vamos a trabajar o estudiar por inercia, porque es lo que hay hacer. ¿Qué si no? Aveces hay que perdernos para encontrarnos, perdernos despiertos, alerta, mirando hacia adentro. Dejando atrás la inercia, dejando de mirar al del lado y empezar a mirar hacia adentro, perdernos en nosotros mismos para encontrarnos y vivir con propósito. Y es que, cada una de las situaciones con las que nos enfrentamos en el día son una oportunidad para aprender, para conocernos y evolucionar. Pero, ¿si no somos conscientes como vamos a aprender?

¿Creen en las casualidades? ¡YO NO! Creo que todos y cada uno de nosotros estamos donde tenemos que estar, porque el universo es perfecto. Aunque no lo veamos, todas las batallas por las que pasamos tienen un propósito, que muchos no entendemos porque estamos dormidos, lamentándonos, quejándonos, cuestionando a Dios y buscando culpables.

El presente es lo único que tenemos, disfrutémoslos, aprendamos de lo que nos trata de enseñar, despiertos.

A por ello, listos para aprender lo que cada situación que se nos presenta viene a enseñarnos, despiertos para escucharnos, para sentir cada segundo, cada respiración porque estamos vivos y no sabemos hasta cuando. Despiertos disfrutar de las pequeñas cosas nos regala el universo, de algo tan simple como poder ver, tocar, escuchar, oler o probar… de algo tan simple como poder abrazar a nuestros padres o abuelos, cosa que damos por sentado porque lo tenemos. Cuando vivimos dormidos, no nos damos cuenta de todo lo bueno que la vida tiene para darnos y de lo bendecidos que somos por el simple hecho de existir.

Está en nuestras manos decidir si lamentarnos por el pasado, agobiarnos por el futuro o aprender, disfrutar y trabajar en el presente.

Y TU, ¿ESTÁS DESPIERTO?

Sobre Mi

Una naranja completa compartiendo la libertad de la consciencia, amando la vida y disfrutando el pequeño espacio que ocupamos en ella...

He aprendido que las grandes corporaciones manejan el mundo a su antojo, que los políticos se venden al mejor postor, que el mundo está lleno de corrupción y que sacrificar ideales es muy fácil. No creo en el sistema, está corrompido por donde quiera que lo miremos.

Para mi, lo importante reside en cuidar nuestros valores para no convertirnos en eso que tanto criticamos sino en nuestra mejor versión. En despreocuparnos por quienes no consideramos correctos y ocuparnos de ser mejores personas, de nuestra evolución personal, de vencer nuestro ego y hacer el bien sin mirar a quien.

Yo soy del mar, de las olas, mi felicidad está entre la arena y la sal…lo bueno es que to’ eso es regalao’

A mis 23 años, trabajaba para una empresa multinacional que apoya una de las industrias que más emisiones de carbono genera en el mundo, proyectos militares y cree en el 8:00am a 5:00pm. Todo lo contrario a “la vida de mis sueños”, a mis ideales de aportar a un mundo más consciente y emprender algún proyecto que eduque y le muestre al mundo la maravilla de mi isla del encanto, Puerto Rico. Enfrentarme con la vida adulta y un trabajo a tiempo un poco más que completo fue un cambio radical, pasé de la “libertad” y las ganas de soñar que nos regala la juventud, de sumergirme en agua sala’ todos los días al temido cubículo de 8:00am a 5:00pm. Me encontraba trabajando para los grandes intereses de una multinacional, yo que siempre he sido anti sistema solo de pensarlo me agobiaba. Un trabajo con un sin número de beneficios marginales, un buen sueldo, apartamento frente al mar y fines de semana libre. Lo que para muchos significaba éxito, estabilidad y dinero, a mi me hacía sentir presa de un mundo al que no pertenecía. Todas las mañanas me cuestionaba si y realmente había venido al mundo para eso…

Sin pensarlo mucho, con un poco de miedo pero con la certeza de que podría crear el futuro que me diera la gana, agarré mis “motetes” y me preparé para una nueva aventura.

Ahora estoy en Madrid soñando despierta, sacrificando el calorcito de mi isla por experiencias, en la mejor escuela, la vida. Extrañando el agua sala’ por vivir y evolucionar en un mundo que mientras más conozco más humana me siento. Sin miedo al futuro, entendiendo que todos estamos donde tenemos que estar porque todo en el universo está perfectamente calculado. Desenseñándome poco a poco, aprendiendo a identificar la naturaleza egoica que habita en mi… encontrándome un poco más cada día.